Lecturas: semana del 14 al 20 de marzo

Comienza una semana de vacaciones para mucha gente, pero aquí servidor de ustedes está al pie del cañón para mantener el país levantado. Vale, mi jefe y mis compañeros se toman unos días libres, por lo que estaré solito en una sala repleta de ordenadores apagados, con todo el aire acondicionado para mí y los ácaros que pululen por el montón de documentación escrita que se apila en una bandeja.

Aprovecho un final de semana tranquilo y apacible para colgar un par de reseñas de dos títulos que me han maravillado estos días. El primero forma parte de una saga vampírica que mezcla humor negro, amor imposible y chiquilladas de forma excelente; el segundo es, como bien indica la portada, "una desgarradora historia de amor y muerte".



Vampir - Gran Vampir
Joann Sfar
Alfaguara y
Ediciones Sinsentido


Hace la friolera de diez años, el por entonces autor novel Joann Sfar publicaba, dentro de la revista Lapin, varias historietas breves con personajes de ultratumba de lo más estrafalarios. Un tiempo después, todas estas historias fueron recopiladas en un tomo con el título de Le petit monde du Golem. Es precisamente en estas páginas donde encontramos por primera vez una serie de personajes que más tarde el autor retomaría para construir varias series en paralelo. Tanto en Profesor Bell como en Vampir y Gran Vampir reconoceremos a varios de los protagonistas que nos hicieron pasar tan buenos ratos hace ya tanto tiempo.

En la parte que nos ocupa en estos momentos, tenemos dos historias orientadas a públicos distintos pero que me han hecho disfrutar por igual. Vampir comienza como la historia de un pequeño vampiro que se siente solo rodeado de toda la caterva de monstruos que puebla el castillo donde reside y expresa a sus padres que desea ir al colegio para conocer a otros niños "de su edad". Es así como Vampir y Miguel, un sosias del propio Sfar, comienzan una relación de amistad que los unirá en los siguientes tomos de la saga. Travesuras, preguntas imposibles para niños de cierta edad, compañeros de aventuras bonachones y torpes, monstruos que no asustan sino que se esconden para no ser descubiertos, seres humanos despreciables, familiares comprensivos... Todo se mezcla para resultar en un batido de aventuras que despertarán al niño que llevamos dentro, porque, ¿quién no ha querido nunca entablar amistad con un ser fantástico?

Por otro lado tenemos la versión post-adolescente del mismo personaje vampírico. Fernán es un vampiro chapado a la antigua pero de tan buen corazón que no desea dañar a sus víctimas, sino que simplemente usa un solo colmillo para saciar su sed y parecer la picadura de un mosquito para no levantar sospechas. Fernán es, además, un vampiro enamoradizo; tras su ruptura con Lio conoce, en una salida para comprar discos queso para su gato, a Aspirina, una vampira más moderna que le encanta el trash metal y que se enamora perdidamente de nuestro protagonista. Ambos son el eje central de este primer álbum en el que apenas entrevemos los encuentros y desencuentros de los que seremos testigos a lo largo de la serie.

Joann Sfar, del que apenas conocemos unas pocas obras en España, se muestra aquí mucho más versátil que nunca. Tras leer su El gato del rabino y La mazmorra, somos testigos de los primeros números de Profesor Bell y Gran Vampir, por Ediciones Sinsentido, dos obras imprescindibles para cualquier seguidor de la carrera de este joven parisino. En ellas el autor desata su imaginación y se entrega en la ardua tarea de presentar todo un universo de monstruos mucho más humanos que los humanos que aparecen en sus páginas, y además inunda las planchas de referencias literarias tanto del género fantástico y de terror como de cualquier otro, aparte de atreverse a incorporar personas reales como un Robert Crumb en plena compra de discos. Como lector asiduo de Sfar, no puedo más que congratularme con la edición española de estos títulos, más todavía si se acaban materializando en ediciones tan fabulosas como las de estos Vampir y Gran Vampir: tapa dura, alrededor de una cuarentena de páginas, papel satinado y perfecta impresión. La única pega viene por el, en principio, salto del segundo número de la serie Vampir por parte de Alfaguara, ya que los dos tomos que he visto a la venta corresponden al primero y tercero de la serie, echando en falta el Petit Vampire fait du kung fu.



Mátame
David Lapham
Ediciones La Cúpula


Dejadme primero que me explique en cuanto a la puntuación en esta reseña: Mátame es un candidato total a mejor obra de este año. No soy un fiel lector del género negro, antes al contrario, siempre he preferido otro tipo de literatura y he dejado los crímenes, enredos, seducciones y trampas letales para el blanco y negro de clásicos como El halcón maltés. Pero ha sido con David Lapham y su serie Balas perdidas (publicada en España también por Ediciones La Cúpula) con quien me he enganchado irremisiblemente al género en el cómic. Tanto Lapham como Ed Brubaker me mantienen en vilo, me entregan unos personajes vivos, unas tramas perfectamente hilvanadas hasta el último diálogo, y éste es el caso de la perfección teórica hecha realidad: si alguien escribiera un manual de estilo del género negro o quisiera dar una charla, aparte de nombrar a Dashiell Hammett, debería tener como bibliografía básica este Mátame del autor de Nueva Jersey.

En este libro, Steven Russell se ve abocado a una situación en la que, desde luego, nadie querría ocupar su pellejo. Russell encuentra a su esposa ahorcada y con una nota de suicidio, tras años de infidelidad y desasosiego en su relación. La adinerada familia de la difunta en seguida resuelve una conclusión distinta a la de la policía y hace todo lo posible para hundir al protagonista. De esta forma, van apareciendo una serie de personajes, todos con algo que decir en el desarrollo de la trama, que interactúan de forma excelente entre ellos. Sentimos como personas reales a Tara, a Tony, a Sam... hasta la más pequeña de las intervenciones será crucial para que el torbellino en el que se convierte la vida de Steven Russell lo absorba y lo escupa hacia un lugar depravado, oscuro y, aún así, éste siga empecinado en conseguir aquello que más desea. El final, no por esperado, deja de ser inevitable y emotivo.

Serializado en nueve entregas en el original estadounidense, la edición española es un bonito tomo publicado por Ediciones La Cúpula, que ya se encarga de traernos la serie Balas perdidas del mismo David Lapham. Por 11,95 euros podéis haceros con el cómic definitivo de género negro, si lo que queréis es disfrutar de un buen rato de lectura a ritmo de jazz, revólveres y sombras de ventiladores colgados del techo.

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2 Comentarios:

  • Hola Sergio,
    Soy Julieta, llevo la prensa de Sins Entido y quería imprimir esta reseña de Gran Vampir, pero la imagen no sale. Habrá alguna forma de que se vea? Gracias y un saludo,
    Julieta

    Por Blogger Julieta, a las 6:04 p. m.  

  • Asunto arreglado, Julieta.

    Saludos.

    Por Blogger tirafrutas, a las 6:12 p. m.  

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