Lecturas: "Metralla"

Rutu Modan ha sido una de las más gratas sorpresas del pasado 2006, autora israelí que firma el último libro de la madrileña Ediciones Sins entido. Es Metralla, por méritos propios, uno de los cómics del año.



Metralla
Rutu Modan
Ediciones Sins entido


Kobi Franco es un humilde taxista de la ciudad de Tel-Aviv. Un buen día recibe una llamada telefónica de Numi, una joven soldado, quien le dice que su padre Gabriel muy posiblemente sea una de las víctimas del atentado suicida cometido en la ciudad de Hadera unas semanas antes. A regañadientes, pero tímidamente preocupado por la ausencia de noticias de su padre, Kobi se une a la chica en una búsqueda que les llevará por el territorio israelí tras la figura de un padre y un amante completamente desconocido.

Kobi y Numi se embarcan en un viaje que se convertirá en una búsqueda interior, pero también en la deconstrucción de una persona a la que creían conocer. A través de sus recuerdos y de las palabras ajenas, tanto los protagonistas como el lector se van forjando una imagen recreada de la figura de Gabriel Franco. A Kobi no le sorprende en absoluto, lo que no significa que no le provoque cierto rechazo, el comportamiento de su padre con los demás. Numi, en cambio, desmitifica a un amante que le concedía cualquier capricho pero que en realidad aún salía ganando al aprovecharse de ella. Nosotros, por contra, llegamos a conocer a un personaje siempre fuera de plano a través de los recuerdos de otras personas, quedando a nuestro juicio la moralidad de un Gabriel escurridizo, nada amante de las ataduras. Y lo hacemos sin tener que soportar la carga afectiva de un vínculo familiar o sentimental. Acaso a través de la mirada rencorosa, desesperada y tierna de los protagonistas, víctimas que han de vivir el resto de sus días sufriendo la metralla instalada en sus corazones procedente de la explosión de egocentrismo de Gabriel.

Como todo buen viaje, nunca se regresa al punto de partida. La pareja protagonista, representantes antagónicos de los extremos de las clases sociales, confluirán y dejarán que surja entre ellos, paulatinamente, una estrecha relación. Los encuentros y desencuentros, los diferentes puntos de vista que ofrece cada uno de ellos, los enfrenta pero también los une. A cada página los encontramos más próximos el uno del otro, las miradas no se esquivan y sus sentimientos se van acercando de forma paralela a como alcanzan a avistar su objetivo. Una certera aproximación al enamoramiento, alejada de la sensiblería ñoña y fácil, que culmina con un final de obra exquisito.

Como telón de fondo tenemos un Israel apático o, mejor dicho, desgarradoramente acostumbrado a la barbarie terrorista. Unos paisajes asépticos y desiertos encarnan una sociedad encerrada en sí misma, con unos mecanismos que provocan escalofríos. Es el Israel de Rutu Modan, la autora de este Metralla, quien impregna a la obra de una fría sobriedad que contrasta con la delicadeza de los temas tratados y la calidez con que los aborda. El amor, los lazos familiares y una sociedad abrumada por el terrorismo conviven en un entorno de colores suaves y líneas finas y sutiles. La quebradiza y frágil gente de Israel, temblorosa ante la menor sacudida pero siempre en pie.

Rutu Modan (Tel-Aviv, 1966) es una ilustradora que comenzó su carrera en el cómic editando la versión israelí de la revista MAD junto con Yirmi Pinkus, con quien luego fundaría el grupo Actus Tragicus en 1995, buscando una resurrección del mundo del cómic en su Israel natal, tocado de muerte por entonces (de ahí la elección del nombre, originario de una cantata de Bach que se empleaba como acompañamiento en los funerales del siglo XVIII). Modan es la más prolífica de todos los miembros, muchos de los cuales ya se fogueaban en el extranjero en revistas como Stripburger. Son cinco los componentes del movimiento: Rutu Modan, Yirmi Pinkus, Mira Friedmann, Itzik Rennert y Batia Kolton. Tienen un sello de edición propio en Israel bajo el cual publican tanto sus propias obras como importan otras de autores de la talla de Art Spiegelman, Anke Feuchtenberger y Ulf K.

Metralla supone la puerta de entrada de Rutu Modan a nuestro país. Sins entido nos ofrece con este libro la oportunidad de hacer un descubrimiento singular, de sorprendernos con un nombre exótico pero unos anhelos universales.

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4 Comentarios:

  • Vaya, tiene una pinta realmente cojonuda.

    Hala, a buscar entre la montañita de pendientes para darle prioridad. Este vicio es un sin vivir...

    Se agradece una critica tan informativa y sentida, oiga. Que si no, soy capaz de perder el tomo (tras haberlo comprado) antes de haberlo leido...¿tiene algún sentido todo esto? ¿a alguien le resulta familiar esta situacion?

    Por Anonymous guacamol, a las 2:08 p. m.  

  • A mí me suena esto también... tengo tres pilas de cómics pendientes que levantan medio metro y un cajón lleno... ayyyyyyyy

    Por Blogger tirafrutas, a las 3:12 p. m.  

  • ¿joven ilustradora de 40 años? :-)

    Por Anonymous PapáCairo, a las 11:36 a. m.  

  • Uno se siente joven hasta la jubilación ;)

    Por Blogger tirafrutas, a las 11:39 a. m.  

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