Lecturas: "Musculman"

"Sóc molt fort i el meu nom és Musculator! Menjo molta carn perquè m'agradaaa moooolt!" ("¡Soy muy fuerte y mi nombre es Musculator! ¡Como mucha carne porque me gustaaa muchooo!"). Así cantaba Musculator, príncipe del planeta Músculo, al presentarse tanto a un enemigo como a una bella chica a la que pretendía conquistar. El numerito finalizaba con un buey atizándole con un mazo en la cabeza y Musculator recuperando la compostura a pesar del enorme chichón. Una generación se crió ante la televisión con Doctor Slump y Musculman, y así hemos salido...



Musculman
Yudetamago
Ediciones Glénat


Confundido con un cerdo que se había colado en la nave, el pequeño bebé Suguru Egawa fue expulsado por su propio padre, rey del planeta Músculo, y cayó en la Tierra. Aquí creció y se convirtió en el peor superhéroe del planeta, repudiado por todos los poderes políticos de Japón, país en el que reside. A pesar de todo, Musculator, como se le conoce, es capaz de derrotar a los numerosos monstruos que intentan invadir el planeta y extender el caos entre la población. Al menos, a los que se presentan al combate, porque luchar contra Musculator es una gran mancha en el currículum de cualquier monstruo que se precie.

Musculator no es un superhéroes al uso, ni mucho menos. Mientras otros defensores de la justicia viven en grandes y lujosas torres y son alabados y queridos por los gobernantes y el pueblo, él malvive en una choza y es constantemente humillado e insultado. Quizá porque su destreza es más bien discutible, y su dominio de las artes de la lucha es prácticamente nulo. Los ajos le dan la energía necesaria para enfrentarse a los pocos monstruos que amenazan la paz mundial y no llaman la atención de otro superhéroe de mayor categoría. Pero su mayor debilidad es el arroz con buey, que devora con fruición.

Esta divertidísima serie creada por el dúo Yudetamago comenzó en 1979 dentro de las páginas de la revista Shônen Jump. Pronto conquistaría el favor del público, quien se mostraría altamente participativo al enviar multitud de cartas con propuestas y dibujos. Esto propició que los lectores de entonces fueran responsables de la creación de muchos de los personajes que aparecerían en las páginas de las hazañas de Suguru. En 1987 acabaría la historia de Musculator, tras 36 volúmenes repletos de bromas, ridículas poses de lucha libre y mucho humor absurdo. Al menos al principio, porque tras su rápido éxito se convertiría casi drásticamente en una serie de lucha libre con grandes dosis dramáticas, donde el peligro que acechaba a los protagonistas y al planeta Tierra se presentaba de forma casi apocalíptica y siempre acompañada de alguna muerte entre las filas de los bienhechores. Pero hasta ese momento, Musculman (Kinnikuman en el original) se caracterizaría por un sentido del humor que cae fácilmente en lo chabacano, de chistes rápidos pero continuos, que siempre consiguen arrancar alguna que otra carcajada, con constantes apariciones de personajes famosos de la sociedad japonesa de la época (finales de los 70 y primera mitad de los 80) y parodias sublimes de otros personajes de cómic. En ningún otro manga descubriréis que los triceratops orinaban de pie, ni que ese gran héroe conocido como Ultraman no puede montar en moto porque sufre hemorroides.

Como curiosidad, hay que destacar que tal fue la repercusión de las andanzas de Musculator que, gracias a su preferencia alimentaria por el arroz con buey, las ventas de este plato aumentaron espectacularmente. Los niños querían comer lo mismo que su ídolo del manga, hasta el punto que la cadena de restaurantes especializada en arroz con buey Yoshinoya se salvó de la ruina. Todo un fenómeno comparable al reclamo de Popeye y las espinacas que deglutía en su serie de animación.

Ediciones Glénat ha comenzado la publicación de Musculman dentro de su colección Shonen. Musculman contará con 18 volúmenes que agrupan los 36 originales, en una edición, por el momento, exclusivamente en catalán, lo que la convierte en la primera serie publicada por Glénat en esta lengua antes que en castellano. La traducción se ha realizado acorde a la adaptación que hizo Televisió de Catalunya para la emisión, hace ya varios años, de la serie de anime. Así, los lectores que se acerquen al manga encontrarán nombres que les sonarán familiares como Mitsú, Moreno, Pedro Larroscalla o Decta Cúbitus.

Ante todo, Glénat nos ofrece la oportunidad de acercarnos a un mundo inverosímil, poblado por auténticos locos de remate, donde las proezas brillan por su ausencia pero las tropelías y la chanza están a la orden del día. Es el mundo de Musculator, el superhéroe que vuela gracias a sus gases, y el manga de humor no volvería a ser el mismo.

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